Inflación en Estados Unidos y reunión de Banxico, principales elementos a seguir en la semana con impacto en el peso mexicano: CIBanco

Esta semana, dos referencias concentran la atención de los mercados financieros locales, en particular al peso mexicano: la cifra de inflación de julio en EUA y la decisión de política monetaria de Banco de México. Inflación en EUA.

El miércoles 11 de agosto se da a conocer la cifra de precios al consumidor correspondiente al mes de julio. Hay que recordar que la tasa anual se encuentro actualmente en su nivel más alto desde la crisis económica[1]financiera de 2008, alrededor de 5.4%, en un contexto marcado por el efecto base y el repunte de la demanda derivado de la suavización de las medidas de restricción de la movilidad.

En esta coyuntura, el consenso prevé que la inflación se mantenga en niveles elevados, si bien retrocediendo una décima frente a junio hasta un 5.3% a tasa anual.

Los avances en la vacunación han permitido reabrir la economía estadounidense (y mundial), lo que a su vez ha provocado un resurgir de la demanda por parte de los consumidores.

Esto está provocando subidas destacadas en el precio de las materias primas, así como cuellos de botella en el sector industrial y en el de servicios, lo que está elevando los precios.

A pesar de ello, seguimos considerando que el repunte actual se trata de un fenómeno temporal. Más de la mitad de los incrementos mensuales se explican por elementos como energéticos y precios de autos usados.

Además, la buena noticia para los mercados y para la propia FED estadounidense es que las expectativas de mediano y largo plazo siguen ancladas. Así, la inflación alta seguirá presente los próximos meses, ya que los desequilibrios entre oferta y demanda solo se resuelven gradualmente.

El presidente del banco central estadounidense, Jerome Powell, ha reconocido que se verán notables subidas de precios, pero que serán de carácter “transitorio”.

Si bien compartimos la opinión de la FED de que este no es el comienzo de una espiral inflacionaria ascendente, esperamos que la inflación se mantenga de manera persistente por encima del 2% hasta 2022. Independientemente de lo anterior, los operadores usarán la cifra de inflación para especular sobre los futuros pasos de la FED.

La autoridad estadounidense ya ha iniciado un fuerte debate al interior sobre cuándo iniciar con la reducción de su programa de compra mensual de bonos (tapering). La FED mencionó en su última reunión que la economía de EUA avanza hacia los objetivos de empleo e inflación.

El último reporte de empleo mejor a lo esperado hace suponer que un anuncio sobre el tapering está cerca.

Si la cifra supera las expectativas, aumentarán las apuestas de que Powell en su intervención durante el simposio de Jackson Hole (finales de agosto) daría las directrices sobre cómo y cuándo comenzarían a reducir estímulos monetarios (en CIBanco consideramos que la FED se esperaría hasta su encuentro en septiembre para ello).

Esto podría provocar algo de presión en el peso mexicano, con posibilidades de que se deprecie hacia $20.20 spot.

Reunión de política monetaria de Banxico.

En su último encuentro de política monetaria, en junio pasado, la Junta de Gobierno del Banco de México decidió incrementar en 25 puntos base su tasa de interés de fondeo, para dejarla en 4.25%.

Se trató de la primera alza después del ciclo de política monetaria acomodaticia, iniciada en agosto de 2019, periodo en el cual la tasa de referencia se redujo en un acumulado de 425 puntos base.

La autoridad mexicana consideró necesario reforzar su postura monetaria para evitar un deterioro en las expectativas de inflación, ya que los incrementos recientes resultaron más altos de lo anticipado.

El objetivo final de Banxico es propiciar el proceso de convergencia hacia su meta de 3.0% +/- 1.0%.

Esta alza fue sorpresiva, porque en su último informe trimestral de inflación (publicado cerca de 10 días previo a la decisión), el banco central había caracterizado a los aumentos en precios como temporales y como resultado de efectos comparativos y cambios en precios relativos.

No está muy claro (todavía) que las alzas en precios se deban a presiones de demanda agregada y los aumentos no se explican por factores monetarios, en ese sentido, hay poco margen que la política monetaria pueda hacer algo. El último dato de inflación anual es de 5.81%, con cifras a julio.

Así, aunque la inflación general anual lleva 3 meses bajando desde 6.08% en abril; la inflación subyacente sigue subiendo y lleva 5 meses arriba de 4% (4.66% en julio).

Con estos niveles de inflación, es muy probable que Banco de México vuelva a subir su tasa de fondeo en 25 puntos base en su reunión del próximo jueves. De confirmarse la subida de tasas, la reacción del peso mexicano será positiva, aunque temporal y limitada, por alrededor de 10 centavos.

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