Indicadores Económicos de Coyuntura

En la semana pasada, el tema de inflación dominó la atención en los mercados financieros. La inflación estadounidense de junio se ubicó en su nivel más elevado desde agosto de 2008, y al superar por mucho lo esperado, regresaron dudas sobre que podría ser una amenaza a la capacidad de la FED de mantener durante mucho más tiempo su actual política monetaria acomodaticia. Posteriormente, el presidente del banco central de EUA, Jerome Powell, en una comparecencia ante el congreso estadounidense intentó espantar estos temores y ha asegurado que todavía queda “un largo camino por recorrer” por lo que no tienen prisa para ajustar los estímulos monetarios, en particular el ritmo del programa mensual de compras de bonos por 120 mil millones mensuales. También fue noticia en la semana los avances en la negociación al interior de la OPEP+ para un nuevo acuerdo en materia de producción de petróleo global, esto después de dos semanas en que se rompieron las negociaciones. Además, inició la temporada de reportes corporativos en EUA correspondientes al 2T21, donde en términos generales las empresas que han reportado superaron las expectativas.

El aumento de la inflación en Estados Unidos por encima de lo esperado acrecentó la incertidumbre sobre si se trata o no de un fenómeno transitorio y cómo esto afectaría en las próximas decisiones de la FED.

En este sentido cobraron fuerza las palabras del presidente de la FED, Jerome Powell, ante el congreso estadounidense. En un momento en el que los inversionistas han empezado a descontar una retirada de los estímulos después de que en la pasada reunión los miembros del Comité de la FED adelantaran a 2023 la primera subida de la tasa de interés de fondeo, el banquero central quiso mandar un mensaje tranquilizador y reiteró la idea de que la inflación es transitoria, reconociendo que tras este notable aumento es probable que la tasa se mantenga elevada en los meses para posteriormente moderarse.

Además, Powell ha querido espantar los temores a una retirada prematura de estímulos por parte del organismo monetario, en particular el programa mensual de compra de bonos, al asegurar que la economía aún tiene “un largo camino por recorrer” para afianzar sus progresos. Así, el presidente de la FED ha prometido que avisarán con suficiente anticipación de cualquier cambio en sus programas de adquisición de activos. Si bien sus palabras pueden ser tranquilizadoras para los operadores, las perspectivas son demasiado inciertas por lo que no se descartan episodios de volatilidad y de ligera presión en el precio de los activos de mayor riesgo en el corto plazo. Tampoco ayuda el exceso de precaución expresado por Powell, en el sentido de que la situación económica no necesariamente es lo suficientemente fuerte para mantenerse sin estímulos. Esto genera dudas sobre la recuperación económica.

Los inversionistas siguen apostando a que probablemente en el simposio de banqueros centrales de Jackson Hole (finales de agosto) o en el encuentro de septiembre pueda haber algún anuncio por parte de la FED sobre una posible ruta hacia el inicio de una reducción del programa de compra de bonos. Hasta entonces, la especulación sobre ello podría estar contenida y los datos serían interpretados como que eventos que difícilmente implicarían un cambio en el discurso de la autoridad sobre sus futuros pasos.

Por otro lado, arrancó la temporada de reportes corporativos en EUA correspondientes al segundo trimestre de 2021. Como ha sido una costumbre en los últimos años, el inicio lo hacen los grandes bancos de inversión y en términos generales han superado las expectativas. Incluso, se espera una fuerte subida de los beneficios, gracias a la recuperación económica en Estados Unidos tras la pandemia. Así, lo más relevante serían las expectativas respecto a lo pronosticado para la segunda mitad del año.

Por su parte, los demócratas del Senado en el Comité de Presupuesto acordaron un proyecto de ley de gastos por 3.5 billones de dólares que llevaría adelante la mayor parte de la agenda económica del presidente Joe Biden sin necesidad de apoyo republicano. El presidente estará hoy en Capitol Hill para discutir el acuerdo. Si bien todavía existen desafíos para obtener el apoyo de los 50 senadores demócratas, la reducción en el tamaño del proyecto respecto de los 6 billones discutidos previamente debería ayudar a aliviar algunas preocupaciones.

Con relación a la pandemia, las hospitalizaciones están aumentando en algunas partes del mundo, sobre todo donde las tasas de vacunación son bajas y la variante Delta sigue lastrando a muchos países europeos y de Asia-Pacífico, provocando que los gobiernos comiencen a implementar restricciones a la movilidad.

Respecto al petróleo, la Agencia Internacional de Energía advirtió que los mercados globales de crudo están encaminados a “restringirse significativamente” a menos que haya un aumento en la producción. En la semana surgieron noticias de que la OPEP y sus aliados llegaron a un acuerdo sobre el bombeo de crudo, lo que ayudaría a evitar una “guerra de precios.”

En México, de acuerdo al IMSS, en junio se crearon 65,936 nuevos puestos de trabajo en el mercado formal, su sexto mes consecutivo de aumento. En el acumulado enero-junio del año, la creación de empleo es de 401,648 plazas. Con relación a los trabajos perdidos por el tema de la pandemia de COVID-19, todavía restan poco más de 438 mil empleos por recuperar.

El peso mexicano sigue muy dependiente de todo lo relacionado a los futuros pasos de la FED estadounidense. A pesar de los altibajos de los últimos días, la cotización se mantiene en un rango acotado y en sentido estricto se puede hablar de cierta tranquilidad durante el verano.

Principales referencias económicas y eventos

Será una semana de escasas referencias económicas y financieras para los mercados financieros globales, donde sólo destaca la reunión de política monetaria del Banco Central Europeo.

Adicionalmente, en EUA se publicará de junio: permisos de construcción e inicios de construcción de casas, índice de actividad nacional de la FED de Chicago, indicador adelantado y ventas de casas usadas; así como el cambio en inventarios de petróleo.

En Europa, habrá decisión de política monetaria por parte del Banco Central Europeo, dato de confianza del consumidor, PMI manufacturero, servicios y compuesto de julio.

En México, conoceremos las ventas al menudeo de mayo y la inflación de la primera quincena de julio.

Expectativa Tipo de cambio

No habrá referencias de gran calado para los mercados financieros, por lo que podría ser una semana de transición para el peso mexicano. Los operadores seguirán con la resaca de las más recientes declaraciones del presidente de la FED, Jerome Powell, de que no tienen prisa para ajustar la política monetaria. Asimismo, el tema de los resurgimientos de casos de COVID-19 por la variante Delta, con sus posibles implicaciones en términos de restricciones a la movilidad económica y social, provocaría episodios de aversión global al riesgo. Además, algunas de las grandes empresas tecnológicas en EUA publican sus resultados correspondientes al 2T21, evento que podría incidir en el ánimo generalizado de los operadores en mercados como el cambiario mexicano. Por último, el encuentro de política monetaria del Banco Central Europeo podría generar algo de volatilidad sobre todo si hacen referencia a posibles ajustes a sus respectivos programas de compra de bonos utilizados para apoyar en la recuperación económica de la región. Con ello, durante la semana la moneda mexicana podría fluctuar entre los $19.70 y $20.15 spot.

Expectativa Tasas de interés

En el mercado primario, la tasa de Cetes a 28 días podría registrar un alza o mantenerse sin cambios; por su parte, el rendimiento para los bonos de 10 años en el mercado secundario, podría moverse entre 6.80 – 7.05%.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *