Intensifican la ultraderecha empresarial, sus medios y partidos embestida contra AMLO

COORDENADAS POLÍTICAS

Por: Macario Lozano R.

No debe sorprender la intensificación de la lucha contra el gobierno de la cuarta transformación por parte de ultraderecha empresarial, sus medios informativos, periodistas a su servicio, intelectuales convenencieros, grupos de la sociedad civil receptores de fondos públicos y partidos políticos.

El régimen de corrupción los privilegió y les permitió enriquecerse hasta el insulto, mientras el pueblo se empobrecía. Eso no les es posible ya.Las elecciones legislativas federales, de 15 gobernadores y de 30 cámaras de diputados locales del próximo año motivan a estas fuerzas partidistas y poderes fácticos económicos y mediáticos a buscar la derrota y frustrar los objetivos estratégicos del gobierno del presidente López Obrador.

Desde el punto de vistas de sus intereses políticos, electorales y económicos la alianza entre fuerzas presuntamente distintas ideológicamente es válida. Y no hay discusión en su legalidad, pues está prevista en las normas electorales, por más que unirse para echarle montón al Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) representa un golpe a la pluralidad partidista y a las opciones ideológicas, unas de las virtudes de los sistemas de partidos.Por lo demás, no constituye una sorpresa el interés de las fuerzas desplazadas del poder de recuperarlo.

Se reorganizan aun cuando ese desplazamiento se da por la vía de las armas. Precisamente promueven la contrarrevolución y no les importa conducir a un país a la guerra civil.En el caso de México, como no todos lo saben, el régimen corrupto y de privilegios para unos cuantos, que permitió que 12 mil personas acapararan el 60 por ciento de la riqueza nacional, fue  aplastado en las urnas. Pero mantienen intacto su poder fáctico económico, y lo están utilizando para minar el respaldo popular al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Saben que si MORENA pierde la mayoría de la Cámara de Diputados Federal y lo frenan en las contiendas por las gubernaturas y por las  legislaturas locales avanzarán mucho en su propósito central de derrotarlo en la consulta por la revocación de mandato, con lo cual garantizarán la recuperación de sus privilegios, imponer y poner a su servicio al próximo presidente de la República, como lo lograron con Vicente Fox, Felipe Calderón y Peña Nieto.

Resulta entendible, pero no justificable y sí condenable que la ultraderecha empresarial busque restaurar un régimen que en los últimos dos sexenios les perdonó 412 mil millones de pesos de impuestos sobre sus ganancias, (no sobre sus ingresos), les compraba bienes y servicios y les contrataba obras públicas con sobreprecio.

Muchas veces ni siquiera entregaban o entregaban incompletos y de mala calidad esos bienes y servicios. Y no se diga de las obras públicas, cuyos sobreprecios rebasaban el ciento por ciento, se ejecutaban con materiales de mala calidad, sin supervisión, ni verificación de los volúmenes de obras, ni de las especificaciones pactadas. Eso se acabó, pero buscan recuperarlo.      

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