PUNTALES

>La carta de Carlos Urzúa; Herrera toma la batuta

>“Política pública sin sustento”

>Incertidumbre  en mercados financieros

>Ramírez, la otra renuncia

>Va Meade por un nuevo partido

>Carlos de la Garza, un año más en Convives

Desde abril pasado ya se comentaba en este espacio sobre las diferencias entre Carlos Urzúa y Alfonso Romo, debido a la intromisión de éste con la permisividad de Andrés Manuel López Obrador, en la toma de decisiones y en nombramientos de funcionarios públicos correspondientes a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Es por ello que en su carta de renuncia, en el penúltimo párrafo, Urzúa apuntó: “…me resultó inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública. Esto fue motivado por personajes influyentes del actual gobierno con un patente conflicto de interés”. Es obvia la referencia al empresario regiomontano.

Las rencillas eran patentes, lo sorprendente es que el presidente no pusiera orden e intermediara para resolver el conflicto en favor del funcionamiento de su gabinete económico y sobre todo de la eficiencia operativa de la llamada cuarta transformación.

La renuncia de Carlos Urzúa se suma a la baja que causó Germán Martínez Cázares como director del IMSS el 21 de mayo pasado y llama poderosamente la atención que las causas de la renuncia del panista son causas casi las mismas que argumentó Urzúa, es decir la injerencia de funcionarios muy allegados al Presidente López Obrador en la toma de decisiones de la Secretaría Hacienda.

Germán Martínez le llamó “injerencia perniciosa” en el organismo, refiriéndose en su carta de renuncia a la intromisión de Carlos Urzúa en la labores del IMSS, claro con el aval del mandatario.

“El Presidente del Gobierno de México proclamó el fin del neoliberalismo, pero en el IMSS algunas injerencias de Hacienda son de esencia neoliberal: ahorro y más ahorro, recortes de personal y más recortes de personal, y un rediseño institucional donde importa más el ‘cargo’ que el ‘encargo'”, escribió en su misiva el panista Germán Martínez.

Ahora la historia se repite con Urzúa, quien hace referencia también a una serie de irregularidades dentro del gabinete presidencial, lo que denota una gran disfunción.

La carta; Herrera toma la batuta

En una carta publicada la mañana de ayer, el ahora ex secretario de Hacienda y Crédito Público anunció su renuncia al cargo desde el mismo martes.

En la carta Urzúa agradece la oportunidad de dirigir la dependencia, pero argumenta discrepancias con la administración actual por la toma de decisiones de política pública sin sustento y la imposición de funcionarios sin conocimiento de la Hacienda Pública con claros conflictos de interés.

La renuncia ha creado mayor incertidumbre en los mercados sobre la capacidad del gobierno actual de cumplir con sus metas fiscales. El peso se devaluó cerca de 2.4% tras la noticia, con lo que el dólar subió  a 19.35 pesos por unidad, mientras que los bonos mexicanos perdieron terreno a lo largo de la curva de rendimientos (10 años, +10pb) y la Bolsa mexicana cerró en 42,818.66 unidades, con una pérdida de 1.77 por ciento.

El Presidente López Obrador nombró al subsecretario Arturo Herrera Gutiérrez, como sucesor de Urzúa. La designación da cierta continuidad al trabajo hasta ahora llevado a cabo en la SHCP, pero la renuncia de Urzúa y sus críticas despiertan dudas sobre la viabilidad de la política económica de la actual administración.

Herrera deberá mantener los esfuerzos por lograr las metas fiscales establecidas por la SHCP. Urzúa había sido pieza clave en la administración, pues su figura dio confianza entre inversionistas para la conservación de la disciplina fiscal en un entorno complicado de desaceleración y ambiciosos programas de gasto social.

Por su parte, la administración ha sido fuertemente criticada por su política energética y su preferencia por mantener a Pemex como un jugador preponderante en el sector energético mexicano, lo que ha puesto presión sobre las finanzas públicas.

La Secretaría de Hacienda, ahora bajo el mando de Arturo Herrera deberá enfrentar estos importantes retos hacia adelante. La renuncia de Urzúa sugiere que existen intereses políticos que definen la toma de decisiones al interior de la administración, algo que podría elevar las preocupaciones en los mercados.

Las políticas públicas “sin sustento” (o “incoherentes”), señaladas por Urzúa, han formado también parte de los argumentos recientes de las calificadoras para degradar su perspectiva sobre el perfil crediticio del país.

La estabilidad de la moneda mexicana en los últimos meses se ha debido en gran parte a los sólidos fundamentales macroeconómicos del país, pero este suceso podría comenzar a modificar las expectativas sobre la persistencia de la estabilidad financiera del país hacia adelante. Aunque por el momento, la designación de Arturo Herrera será suficiente para evitar mayor volatilidad en el corto plazo.

Aunque las razones que expone Urzúa en su carta de renuncia aunadas a los mensajes del presidente en el nombramiento de Arturo Herrera como nuevo secretario permiten intuir que, al menos de momento, Herrera no tendrá un mayor apoyo y en conjunto son una señal de debilitamiento del equipo económico del nuevo gobierno.

Ramírez, la otra renuncia

La tarde de ayer se anunció también la renuncia de Gualberto Ramírez Gutiérrez como titular de la Unidad Especializada en Investigación de Delitos en Materia de Secuestro, dependiente de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido). El ahora exfuncionario ocupaba el cargo desde el sexenio del Presidente Felipe Calderón Hinojosa.

Va Meade por un nuevo partido

Hablando de exsecretarios de Hacienda y Crédito Público, corre la versión de que José Antonio Meade, el excandidato presidencial, fundará un nuevo partido político, para lo que gente cercana está convocando a políticos afines, empresarios, líderes y representantes sociales a unirse para constituir una nueva fuerza ante las crisis por las que atraviesan el PRI, PAN, PRD e incluso Morena.

Lo curioso es que no secunda a la iniciativa de México Libre de Margarita Zavala y su exjefe Felipe Calderón. Obviamente los suspicaces ya comenzaron a cuestionar si atrás de él están los hilos de otro exsecretario de Hacienda, Luis Videgaray y el expresidente Enrique Peña Nieto.

Carlos de la Garza, un año más en Convives

Los que decidieron que Carlos de la Garza se mantenga por un año más como su presidente, fueron los socios del Consejo Nacional de Vivienda Económica y Sustentable (CONVIVES) que congrega a los desarrolladores de vivienda, financieras y proveedores especializados en el segmento más vulnerables de la población, los no afiliados al Infonavit y Fovissste.

Así que reforzará sus labores de interlocución y cabildeo ante autoridades y legisladores, para apoyar a la autoconstrucción con asistencia técnica y créditos, lograr una correcta aplicación de los subsidios en este sector así como continuar con la reconstrucción con calidad de casas y departamentos dañados por los sismos de 2017.