Por primera vez, el Poder Judicial del Estado de México llevó a cabo un círculo de sentencia resultado del proceso de justicia restaurativa con participación de una adolescente, lo cual representa un hecho histórico para este tipo de procedimientos judiciales.

Fue la Sala Familiar de Toluca conformada por las magistradas Patricia Lucía Martínez Esparza, María Cristina Miranda Cruz y Ana Rosa Miranda Nava, la que logró que una familia de padres separados acordará el pago de pensión alimenticia en beneficio de su hija, a través de un círculo derivado de un proceso realizado en el Centro Estatal de Mediación, Conciliación y Justicia Restaurativa y que tuvo carácter de sentencia de Segunda Instancia.

Con la apoyo de los mediadores Guillermo Martínez, Socorro Nava y Mildred Ayala, la adolescente superó el sentimiento de culpabilidad por la nula comunicación entre sus padres para atender sus necesidades, y se sanaron las heridas familiares.

En la sesión final, se acordaron los parámetros de convivencia y de pensión económica que el padre pagará mensualmente a su hija para su manutención y para el apoyo de actividades deportivas que realiza dentro y fuera de la entidad.

La magistrada Miranda Cruz resaltó la calidad multidisciplinaria del grupo que participó en el círculo restaurativo, pues se involucraron abogados, psicólogos, mediadores, facilitadores y las propias juzgadoras; además señaló que se trata de un proyecto novedoso de impartición de justicia que no tiene similar en todo el país.

En su oportunidad, la magistrada Martínez Esparza aseguró que el Poder Judicial de la entidad, no sólo aplica la ley desde la perspectiva jurídica, sino también desde un punto de vista humano, pues mediante el círculo de sentencia la solución a los conflictos la encuentran las personas que están inmiscuidas, a la par de que demuestra la sensibilidad de los juzgadores.