El 9 de febrero de 2016, José Antonio González Anaya fue nombrado Director General de Petróleos Mexicanos (PEMEX), con una misión específica, sacarla adelante porque se caracterizaba por ser una empresa quebrada, sin flujo de efectivo y con fuertes problemas operativos. A un año de distancia se empieza a notar que PEMEX empieza a reflotar financieramente, al aplicar una fuerte reingeniería empresarial y empezar a tener resultados la reforma energética. Ante ello me hago una pregunta:

¿Cuándo cambie la administración de Enrique Peña Nieto, el nuevo Director seguirá los Planes de Negocios Establecidos?

La pregunta es central porque en México, no existe una continuidad en el Gobierno, Federal, Estatal o Municipal y se reinventa con cada gobernante la estructura de la Administración Pública, la de los organismos descentralizados y la de las empresas.

PEMEX puede ser un ejemplo de lo anterior si se comprende que no debe ser manejada con criterios políticos, de satisfacción de necesidades gremiales y de fuente principal de ingresos del Gobierno federal para ser repartido en el Gasto público.

Un mes después de que González Anaya tomo posesión PEMEX reportó utilidades de operación por 31 mil 99 millones de pesos, pérdidas netas por 62 mil 12 millones de pesos, un flujo operativo negativo por 51 mil 430 millones de pesos y una relación de Pasivo a Capital no calculable porque su Patrimonio o Capital contable era negativo por 1,394,491 millones de pesos.

Un año y medio después, PEMEX reporta utilidades de operación por 71 mil 541 millones de pesos, utilidades por 31 mil 517 millones de pesos, un flujo operativo negativo por 7 mil 518 millones de pesos, con persistencia de Pasivo a Capital no calculable porque su Patrimonio o Capital contable era negativo por 1,120,986 millones de pesos.

Como se observa los números financieros empiezan a ser favorables, revirtiendo el patrón que siguió PEMEX por años, para lograrlo el Director General buscó cortar gastos y costos a cualquier precio e hizo comprender al personal, lo que significa concentrarse en el “Core Business” aunque se generaron problemas operativos, los cuales persisten, pero deben ser superados.

Lo anterior se hacía o quebraba la empresa, otro factor que le ayuda a salir de la crisis financiera es que la reforma energética le da capacidad de generar flujo con las conversiones, sin necesidad de realizar inversiones, ni tener carga laboral porque aporta equipo, tierra y otros activos mientras que el tercero realiza aportación de capital y cobro de los servicios.

También se está adelgazando la empresa y contratando al nuevo personal con prestaciones diferentes a la que se tenían anteriormente, situación que le ha generado una alta carga de pasivo laboral que puede llegar a ser impagable.

Ahora lo que debería seguir es el modernizar y darle mantenimiento a las instalaciones e infraestructura petrolera porque muchas se caen a pedazos, si no lo hacen van a seguir los accidentes que se han dado periódicamente.

Desde luego que también sería ideal eliminar la corrupción que existe en el personal y el sindicato.

Una vez que vieron lo anterior, en mi rancho señalaron: “Al Cesar lo que del Cesar”