¿Me estoy expandiendo o me estoy contrayendo? Cuando expando mi pensamiento, mis creencias y todo lo que existe en mí, en el amor fluye libremente. Cuando me contraigo, erijo paredes y me encierro dentro. Cuando me asusto o me siento amenazado o cuando siento que algo no va bien, empiezo a respirar. La respiración hace que pueda abrirme. Endereza mi columna vertebral. Abre mi pecho. Le da espacio a mi corazón para que se expanda. Al practicar la respiración, derrumbo las barreras y empiezo a abrirme. Es el punto de inicio. En lugar de entrar en pánico total, realizo unas cuantas respiraciones y me pregunto: ¿Quiero contraerme o quiero expandirme?