No es lo mismo…

Por: Maricruz Rivera Garzón

Factor MORENA

Andrés Manuel López Obrador regresa al Estado de México. Emprenderá una gira por los 125 municipios mexiquenses, donde pretende hacer presencia política en todos y cada uno de los distritos electorales. Es quizá la más abierta precampaña política de la que se tenga memoria, al amparo de su posición como “líder moral” de quienes todavía creen que este país sería diferente si el tabasqueño hubiera podido alguna vez ganar una elección presidencial.

La autoridad electoral tendría que observar de cerca la actuación de López Obrador, pues, como máximo dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional, podría pisar la delgada línea que divide la labor política del proselitismo adelantado, lo cual sería motivo suficiente para levantar denuncias del resto de los partidos políticos y obligaría a las autoridades a aplicar sanciones.

No es malo que López Obrador venga al Estado de México, de hecho puede hacerlo el día que quiera y a la hora que le venga en gana, pero de ahí a pararse en cualquier espacio público a hablar pestes del sistema político mexicano, del partido político que hoy encabeza el Poder ejecutivo federal y estatal, y de invitar abierta o veladamente a los ciudadanos a votar por su partido político, en eso sí hay una gran diferencia.

Si lo hace, López Obrador y el partido político del cual él es dueño, o sea el Movimiento de Regeneración Nacional, estarían incurriendo en un delito electoral que se llama actos anticipados de campaña, lo cual es una flagrante violación al marco electoral vigente en el país y en el Estado de México, lo que debe de sancionarse, en caso de confirmarse.

Es cierto que todos los partidos políticos deberían de cerrar la brecha que poco a poco los ha ido alejando de los ciudadanos, y eso solamente se consigue con el contacto directo, pero en ese campo también hay normas, escritas y no escritas, las cuales deben cuidarse y respetarse, pues no hacerlo puede traer consecuencias.

Sin embargo, hay que reconocer que desde ahora López Obrador es un factor muy importante en el futuro electoral del Estado de México, su presencia generará un crecimiento natural en cuando a la suma de voluntades a favor de su causa, lo que tendrá un efecto directo en el porvenir de esta entidad para la renovación de la gubernatura.

Si MORENA crece lo que sus dirigentes pretenden, la meta es lograr 3 millones de votos en la próxima elección de gobernador del Estado de México. Concretarlo sería la antesala de un triunfo electoral.

Si se quedan cortos pero en realidad logran subir su votación a nivel estatal, en caso de ir solos, como lo han anunciado, simplemente fraccionarán el voto contrario al PRI, y, aunque parezca fantasía, eso le convendría sobre todo al mismo PRI, pues, a voto dividido, el voto duro del tricolor bien puede sacarlo adelante.

Parece que no hay punto de coincidencia que logre que López Obrador se sume a la propuesta de una gran alianza de todos los partidos de oposición al PRI, por lo tanto, eso haría fracasar la deseada alianza, aun y cuando vayan juntos el PRD y el PAN.

Queriendo o no, López Obrador será un factor determinante en los resultados de la elección mexiquense, por lo que observar su actuación desde ahora será algo que permita ver lo que nos espera a los mexiquenses.

 

Foto:Animal Político