No es lo mismo…

Por: Maricruz Rivera Garzón

Puntería ambiental

El gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas, demostró gran tino político con las cinco medidas anunciadas a favor del combate a la contaminación; sin embargo, de esas acciones que hizo públicas en reunión de la Comisión Ambiental de la Megalópolis, celebrada en Pachuca, Hidalgo, destaca la medida de condonar multas a quienes no hayan verificado sus vehículos.

¿Por qué es tan importante el anuncio? Porque simplemente casi la tercera parte de los propietarios de vehículos en el Estado de México ya no verifican precisamente porque han ido acumulando multas con el tiempo.

Hay casos tan absurdos de personas que poseen un vehículo viejito, modelo 78 o 80, cuyo valor comercial ya no rebasa los 20 mil pesos, pero resulta que tienen en su haber multas acumuladas por no verificar que superan los 50 mil pesos; es decir, deben más de multas que lo que cuestan sus vehículos.

Ante esa situación, muchos han decidido dejar de verificar, y también han dejado de pagar la tenencia vehicular o el refrendo, en el mejor de los casos, por lo mismo, porque en esta entidad se decidió desde hace varios años “amarrar” una cosa con la otra; es decir, un programa que se supone que tiene fines exclusivamente ambientales, se “sujetó” con una cuestión administrativa como lo es la Tenencia Vehicular.

Si en verdad se desea avanzar en la mejora ambiental, es necesario que el programa de verificación se libere, que opere por sí mismo, para que la gente tenga la facilidad y sea atractivo cumplir con el requisito de llevar su automóvil o camioneta a ver si cumple o no con las normas mínimas de emisión de contaminantes.

Ya de por sí se ha dicho claramente que el programa de verificación vehicular será más drástico, que pocos vehículos podrán aprobar las pruebas, y si a eso se le suma que muchos tienen multas pendientes, pues menos se acercarán a cumplir con el trámite.

Si lo que en realidad se desea es que los mexiquenses participen más activamente en la prevención y restauración ambiental, es necesario facilitar, no complicar, y en ese camino el gobernador Eruviel Ávila Villegas ya dio un primer paso muy importante.

Ahora habrá que observar los detalles de la medida, porque falta que el gobierno mexiquense explique este beneficio, a lo cual también habría que sumar la necesidad de desatorar el asunto de las llamadas fotomultas, pues muchos han también dejado de verificar los vehículos, pues cuando llegan al centro de verificación se encuentran con que deben miles de pesos por ese tipo de cargos.

Las fotomultas también se convirtieron, al menos en el caso del Estado de México, en un verdadero lastre para que los ciudadanos cumplan con la obligación de verificar sus unidades. Si el gobierno desea en realidad que más vayan a verificar, forzosamente tendrá que hacer algo en este tema: una tregua, una cancelación masiva de esos cargos, o cualquier cosa que facilite el cumplimiento de la norma ambiental.

Si el objetivo prioritario es mejorar el ambiente, asunto en el que realmente todos estamos de acuerdo, pues se le tienen que quitar todos los candados pendientes al programa de verificación vehicular y así muchos serán los que regresen a los centros de verificación después de varios años de no hacerlo.